Val García Durán y Cecilia Codoni, ambas ilustradoras con una fuerte base en las técnicas tradicionales, responden los interrogantes planteados sobre la IA y reflexionan acerca de su relación con la profesión.
Por Alejandra Clutterbuck Pablo Acosta
VAL GARCÍA DURÁN
Tenés un estilo muy logrado en el que la figura femenina tiene un rol protagónico. Ilustraste tapas de novelas y uno de tus últimos trabajos fue la ilustración de un cuento de Mariana Enríquez. Sos hija del gran dibujante Luis García Durán. Tu trabajo se realiza de manera analógica, ¿por qué te gusta el trabajo artesanal?
Porque es muy difícil y me gusta el desafío. Disfruto el proceso, la búsqueda, pensar cómo me gustaría que sea esa imagen y zambullirme en esa idea. Y porque AMO los materiales, todos, nunca son suficientes (risas).
¿Qué implica cometer errores en la ilustración?
Aprendizaje. Son indispensables para seguir aprendiendo.
¿Sentís que lo artesanal tiene un valor extra?
Claro. Siempre asoma el artista en ese trabajo. Además, como mencioné antes, el bagaje de quie nes somos, nuestro recorrido, las experiencias, la personalidad son únicos en cada ilustrador. Es esa suma de factores que nos definen los que van a crear la imagen cuando nos sentamos a trabajar.
Ya sea desde un trabajo original propio, o partiendo del guión de otro autor, ¿cómo colaborás con la generación de la idea?
Depende del tipo de trabajo. A veces te piden una imagen con determinados elementos o que ilustres una situación en particular. En esos casos sumás desde tu estilo, moviendo la cámara y con la diagramación, pero no hay mucho espacio para improvisar. En cambio, cuando te dan libertad para jugar siempre intento que en esa imagen puedas imaginar una historia, sensaciones, climas. Si hay un texto lo leo varias veces y busco entre líneas qué me genera. Si, por ejemplo evoca recuerdos, pienso con qué colores asocio lo que me están contando para encontrar la paleta, qué elementos puedo sumar que enriquezcan el texto.
¿Qué pensás de la IA?
Me asustan ciertas consecuencias y usos. El único beneficio que podría interesarme creo que sería el de crear las referencias que necesito para mis trabajos, eso tal vez podría ser útil...
¿Cuál te parece que es el público que busca trabajos en IA?
Más allá de los curiosos o la gente fuera de nuestro ámbito laboral, el que busca ahorrarse el trabajo de un ilustrador; ya sea porque no valoran nuestro aporte como profesionales, o porque les resulta caro afrontarlo y por eso recurren a la AI como una salida alternativa. Esas grandes editoriales que teniendo los recur sos usan AI para las tapas de sus libros son las que más me indignan.
¿Cómo te parece que los ilustradores podemos aportarle valor a lo que hacemos?
Hay que estar convencido de que no somos reemplazables para aquellos que siguen valorando el factor humano, nuestro recorrido, la creatividad, el estilo, las emociones que podemos poner en nuestro trabajo. No perder de vista nunca el aporte indiscutible que sumamos como profesionales y por esto ser responsables con lo que hacemos, seguir aprendiendo y creciendo, volvernos imprescindibles para quienes buscan calidad.
+ Val García Durán
CECILIA CODONI
¿Cómo decidiste ser ilustradora?
Se fue dando. Cuando estudiaba en la facultad pasaba por el puestito de libros y miraba libros ilustrados. En esa época no estaba en auge como ahora, pero me llamaban la atención. De a poco fui comprando los que me gustaban y pude ver que el collage servía para narrar a través de imágenes. Durante mucho tiempo tuve un trabajo que no se relacionaba con lo artístico, lo que hizo mi camino más lento. Mientras estaba en la facultad dictaba clases en mi taller y hacía muestras, siempre desde la materialidad del collage y lo impreso. En pandemia me tocó enfocarme. Tuve que dejar atrás las muestras para dedicarme a la ilustración. Pienso que hay que focalizar en un camino y poner allí la energía. De esa forma pude dejar atrás mi trabajo de oficina. Hoy me dedico a la a ilustrar y dar talleres con una gran convicción y felicidad (debo confesar que me emocioné al decir esto).
En la pandemia participé del juego del dibujo (don de todos los días se reversionaba una obra en un grupo de WhatsApp) y teniendo otros tiempos, me fue cotidiano el hacer. Fue un entrenamiento que me otorgó gran visibilidad en redes. Ese fue un gran cambio, (aunque en el momento no lo vi). Si bien había participado de una publicación en 2017 junto a otras colegas, en 2020 comencé a recibir encargos. Y también tuve miedo. Me preguntaba si podría hacerlos en collage.
¿Por qué el collage?
Vengo de la carrera de artes con orientación en grabado y arte impreso en la UNLP. Allí el papel está muy presente. Siempre fui de jugar mucho con él, hacer mis propios papeles. Plegar, cortar, doblar e insistir siempre en el juego y el azar como guías en mi trabajo. Mi metodología es a través de capas. Allí no solo aparecen los recortes de papel, también uso técnicas gráficas como sellos y esténcil. Luego uno las diferentes técnicas hasta llegar al proceso final. Soy de recolectar y coleccionar papeles, objetos que me encuentro en la calle que pienso probar para ver si dejan una marca en el papel. Quizás algo encontrado puede ser parte de un proyecto nuevo.
¿Por qué te gusta el trabajo artesanal?
De lo artesanal me gusta el encuentro con mi taller y los materiales. Sin embargo también utilizo la computadora para componer y bocetar. A veces pienso que voy a tener esa transición entre lo analógico y digital, que muchas veces se da con el tiempo. Me gusta la instancia de componer y probar opciones de manera digital.
¿Qué implica cometer errores en la ilustración?
Soy amiga de los errores. En el juego y el azar aparecen mucho. Quizás de un error puede salir algo que no imaginaba.
¿Sentís que lo artesanal tiene un valor extra?
No sé si lo artesanal se decide o si se va dan do. Me gusta encontrarme con ilustradores que trabajan de esa manera, pero también admiro a ilustradores que no laburan de manera artesanal. Lo artesanal me parece más cálido.
¿Qué se esconde detrás de cada pedacito de papel que conservás?
Antes de hacer un collage, hay una elección de qué papeles utilizar. Tengo cajas con papeles pintados, sellados, intervenidos o quizás los pinto o imprimo para ese momento. Elijo la paleta, los recortes, las formas, y materiales. Trabajo en capas, pasos que van avanzando o no, según lo que quiera contar en la imagen.
¿Bocetás cuando te encargan un trabajo?
Sí, a veces dibujados, otras en collage. Especial mente en encargos. Al editor le muestro bocetos definidos, me ayudan a la hora de componer, pero luego el dibujo cambia al pasarlo en las técnicas gráficas que yo uso.
¿Qué elementos son necesarios para que “enciendas tu lamparita” creativa?
Las ideas surgen leyendo el texto, pensando en la paleta, la materialidad, las técnicas. A veces los pasos son ordenados y otras se des ordenan. Anoto palabras, sensaciones de lo que tengo que ilustrar; y luego descarto y selecciono lo que va. También dibujo, hago pruebas (que tal vez descarto). El proceso lleva un tiempo que hay que respetar. Es en ese hacer que me ordeno y sigo. Me resulta imprescindible planificar los días para no excederme en el tiempo. Mis elementos necesarios son mi taller (que com parto con otras colegas) y la materialidad. Así co mienza el juego.
¿Qué pensás de la IA?
No me gusta la IA. Pienso que al utilizarla perdería el vínculo con el juego, el azar, el error, las cosas es pontáneas que podrán salir. Mi trabajo me sorprende y a veces no tengo tan en claro por dónde va. Hay decisiones que tomo de forma consciente, pero otras aparecen en el proceso y es ahí donde se definen mu chas cosas. Creo que con la IA eso no me sucedería.
¿Cuál te parece que es el público que busca trabajos en IA?
Me parece que es un público que no sabe de nuestros procesos y sobre todo de los tiempos que conllevan los procesos de los ilustradores. Tiempos de investigar, probar, hacer, equivocarse, intentar… y muchos más.
¿Cómo te parece que podemos aportar valor a lo que hacemos?
Desde Ada, podemos aportar y encontrarnos en lo colectivo. Me parece que en grupo (y no de manera solitaria) se pueden generar un montón de acciones, charlas y debates interesantes.
+Cecilia Codoni